jueves, 11 de abril de 2013

Cuatro principios para reflexionar



Para el día miércoles 17 deberán llevar el texto “Ud. se tendió a tu lado” de Julio Cortázar, cuyo enlace on line publicaremos la próxima entrada, para leerlo y analizarlo. Además no se olviden de los 4 textos breves. 

A continuación compartimos cuatro fragmentos de tres novelas y un cuento para analizar estilos y puntos de vista diferentes. 
 
El 11 de septiembre hubo un golpe militar en Chile, y asesinaron al presidente Allende, y murió mucha gente, y los aviones le tiraron bombas al palacio presidencial, y en casa tenemos una foto grande en colores donde está el palacio lleno de llamas.
El 13 era mi cumpleaños y mi papi me regaló una guitarra. Yo entonces quería ser cantante. Me gustaban los programas musicales de la televisión y me había dejado el pelo largo y con los amigos del barrio cantábamos en la esquina y queríamos formar un conjunto para tocar en las fiestas de los liceos.
Pero nunca pude tocar guitarra, porque el día de mi cumpleaños nos cambiamos a la casa de mi tía que estaba enferma y a mi papá supimos que lo andaban buscando para llevárselo preso. Mi papá le escribió después a mi tía y le dijo que vendiera nomás la guitarra porque a mi tía la echaron de su trabajo en el hospital. Allá en Chile despidieron a mucha gente de sus trabajos y las cosas ahora están muy caras.
A mí ya no me importa que hayan vendido la guitarra y que nunca pude tocarla, porque ya no quiero ser más cantante.
Ahora quiero ser escritor. En el colegio el profesor me dice que tengo pasta, pese a que no puedo escribir bien en alemán. Claro que yo pienso que eso tiene remedio, porque cuando llegamos con mi papi, mi mamá y mi hermano chico, ninguno sabía hablar alemán.
No es que ahora yo me crea Goethe, pero de defenderme, me defiendo. Además tengo una amiga alemana. Con la Edith nos vemos todos los días desde hace tres meses. Estamos en el mismo colegio, y después de clase yo voy a visitarla, y lo que más me gusta es cuando nos quedamos solos en la casa en que nos ponemos colorados de tanto abrazarnos y besarnos.
(Antonio Skármeta, No pasó nada, Bs. As. Editorial Sudamericana, 1997)


_Dos _dijo, complacido, en el momento en que Concepción, con la cucharita cargada de azúcar elevada e inclinada sobre su taza de té, lo miraba con una sonrisa inquisitiva.
Concepción dejó caer el azúcar en la taza de su marido, volvió a llenar la cucharita y después de echarla en la taza comenzó a revolver el contenido con una delicada pericia. Estaba de pie, inclinada sobre la mesita del jardín, preparando el té de su marido y el suyo. A pesar de su aire maduro, Concepción se conservaba todavía hermosa: era delgada, alta, y su piel tenía un ligero matiz oliváceo que le daba un aspecto sumamente interesante. Barrios la miraba emitiendo una sonrisa pensativa; miraba su blusita blanca, casi de niña, aplastando todavía más sus senos de adolescente, la cadenita de oro que colgaba bailoteando sobre el escote mientras ella se movía, de un lado a otro, inclinada sobre la mesa para servir el té; miraba su pollera floreada y acampanada como la de una niña y sus suaves y flexibles zapatillas rojas parecidas a las de baile. Todo lo demás, Barrios lo conocía. Suspiró con tristeza, de un modo imperceptible, sin que Concepción lo notara. Ella echaba azúcar en su propia taza en ese momento, y se sentaba en el blanco sillón de hierro forjado, enfrente suyo.
_Estás hermosa, como siempre _dijo Barrios, sonriéndole.
Concepción sonrió para sí misma, con los ojos bajos, mientras revolvía el té de su propia taza. Se cruzó de piernas con sumo cuidado, dejando entrever sin embargo parte de sus delicados muslos largos.
_Los cuarenta están muy cerca, ya _dijo sin dejar de sonreír _. Nunca puede ser como antes.
(Juan José Saer, Responso. Bs. As. Seix Barral, 1998)


Mi papá quería estudiar para Director de Murga. Pero la madre le dio dos cachetazos y lo mandó a estudiar para maestro.
Ahora es maestro de la escuela de la vuelta de mi casa. Y de otras, porque él trabaja de sol a sol, menos los cinco minutos que tiene para comer.
En el barrio le dicen “el maestro”, y a mi mamá le dicen “la señora del maestro”, y a mí me dicen “la hija del maestro”.
Las madres de los chicos siempre vienen a mi casa para pedirle a mi papá que les eduque bien a los hijos, que son unos desgraciados. Y que les pegue nomás, para sacarlos derechitos.
Mi papá a veces me lleva a la escuela y yo tengo que cuidar a los chicos y mostrarle a mi papá cuál es el chico que se porta mal, para que mi papá le ponga una mala nota. Los chicos me guiñan el ojo para que yo no le cuente, pero yo le cuento igual a mi papá para que los chicos salgan derechitos.
A mí me gusta decir discursos, igual que a mi papá.[...] un día mi papá estaba en el escenario de la escuela diciendo un discurso y vino una langosta y se le quedó pegada en la gomina y todos se empezaron a matar de risa, hasta mi mamá, que estaba sentada delate. Y entonces mi papá se ofendió y se fue.
Después en mi casa mi papá estuvo un montón sin hablarle a mi mamá, porque una señora no tiene que reírse del marido, aunque al marido se le pegue una langosta en la gomina.
(Graciela Beatriz Cabal. Secretos de familia. Bs. As. Sudamericana, 1995.)


Acuérdate de Urbano Gómez, hijo de don Urbano, nieto de Dimas, aquel que dirigía las pastorelas y que murió recitando el “rezonga ángel maldito” cuando la época de la influencia. De esto hace ya años, quizá quince. Pero te debes acordar de él. Acuérdate que le decíamos el Abuelo por aquello de que su otro hijo, Fidencio Gómez, tenía dos hijas muy juguetonas [...]
Ese Urbano Gómez era más o menos de nuestra edad, apenas unos meses más grande, muy bueno para jugar a la rayuela y para las trácalas.
Acuérdate que nos vendía clavellinas y nosotros se las comprábamos cuando lo más fácil era ir a cortarlas al cerro. Nos vendía mangos verdes del mango que estaba en el patio de la escuela y naranjas con chile que compraba en la portería a dos centavos y que luego nos las revendía a cinco[...]
Lo expulsaron de la escuela antes del quinto año, porque lo encontraron con su prima jugando a marido y mujer detrás de los lavaderos, metidos en un aljibe seco. Lo sacaron de las orejas por la puerta grande entre la risión de todos, pasándolo por el medio de una fila de muchachos y muchachas para avergonzarlo. Y él pasó por allí con la cara levantada, amenazándonos a todos con la mano y como diciendo: “Ya me las pagarán caro.”
Y después a ella, que salió haciendo pucheros y con l mirada raspando los ladrillos, hasta que ya en la puerta soltó el llanto: un chillido que se estuvo oyendo toda la tarde como si fuera un aullido de coyote.
Sólo que te falle mucho la memoria, no te has de acordar de eso.
(Juan Rulfo “Acuérdate”. En su: El llano en llamas. México, FCE, 1994)


jueves, 4 de abril de 2013

La muerte en Venecia - Thomas Mann

Aquí el enlace a "La muerte en Venecia" de Thomas Mann. La fotografía, que también compartimos, es de 1939.

http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/ale/mann/muerteve.htm
 


miércoles, 20 de marzo de 2013

Primera clase de Teoría y crítica II






Agradecemos a Luciana Pedicone Lewin por la fotografía.


Vamos a pensar el tema de la iniciación, el fin de la infancia, el momento en que el velo cae y el personaje descubre que la realidad construida puede ser diferente, la pérdida de la inocencia en la literatura. Relacionaremos este tema con la lectura ingenua de Don Quijote y la lectura lúcida que sabe distinguir las palabras de las cosas.
Para la próxima reunión, el 9 de abril a las 18 horas en el aula 29, cada participante traerá algo pensado al respecto. Hasta el momento, los participantes sugirieron las siguientes derivaciones para la reflexión: el teatro griego y el tema de la anagnórisis en tanto develamiento que causa un cambio o la tragedia misma, la literatura fantástica y la ciencia ficción en tanto descubre otras miradas sobre nosotros a través del extrañamiento, el cuento maravilloso que en algunos de sus tipos devela símbolos de la iniciación (ver Vladimir Propp en Las raíces históricas del cuento), algunos mitos, la "Metamorfosis" de Kafka, "El fin de la infancia" de Cortázar, la novela de Paolantonio Traje de lirio.  

Cada uno llevará una suerte de "diario" en donde anotar ideas, opiniones, apuntes, citas bibliográficas, resúmenes. Este diario se irá escribiendo a lo largo del cuatrimestre y se traerá a las clases como guía.

Seminario de Teatro contemporáneo: I clase.


Foto: Carolina Ventiades


















Conversamos acerca del tema general, vamos a pensar el concepto de “teatro” en sus diferentes lugares: desde  el texto que se lee hasta el espectáculo y el concepto “contemporáneo” en relación al teatro.
 
Otro concepto sobre el cual debatiremos es el de “crítica” para distinguir una puesta en crisis del texto o el espectáculo del uso cotidiano que se hace del título “crítica teatral” en los medios. Partimos de Escritos de Mauricio Kartun, Teatro Salvaje de Jorge Ricci, pero los participantes traerán para la próxima reunión reflexiones propias acerca del tema y sugerirán otras lecturas.
Los participantes sugirieron algunas películas que pueden ser útiles a estas reflexiones:     dos  de Lars Von Trier: Dogville (2003) porque pone en crisis los límites entre el teatro y el cine: aquí pueden verla subtitulada: http://divxonllne.biz/SPANISH/Dogville+.html
También Bailar en la oscuridad por cuanto es a los musicales lo que Don Quijote es a las novelas de Caballería. Pueden verla on line o descargarla aquí: http://www.noveo.tv/ver-pelicula-dancing-in-the-dark-2000-online.html
Veremos obras y reflexionaremos acerca de ellas. Cada uno llevará una suerte de “diario” en donde anotar ideas, programas de obras presenciadas, críticas, opiniones, apuntes, citas bibliográficas, resúmenes. Este diario se irá escribiendo a lo largo del cuatrimestre y se traerá a las clases como guía.
Próxima reunión el martes 9 de abril a las 16 horas en el aula 29.

domingo, 17 de marzo de 2013

Seminario de Metodología de la Investigación



Georges Perec fue un frecuente colaborador de la revista Cause commune, que existió entre 1972 y 1974. Dirigida por Jean Duvignaud y Paul Virilio la publicación tuvo como objetivos “Emprender una investigación de la vida cotidiana a todos sus niveles en sus pliegues o sus cavernas generalmente desdeñados o rechazados; (...) analizar los objetos ofrecidos a la satisfacción de nuestros deseos obras de arte, obras de cultura, productos de consumo en su relación con nuestra vida cotidiana y con las realidades de nuestra existencia común”. El que sigue es un fragmento de un trabajo publicado en el nº5 de Cause Commune, y más tarde fue usaado como apertura del volumen L’Infra-ordinaire ( y reproducido totalmente en el Diario de Poesía nº 21.)

"Los diarios hablan de todo, salvo de lo diario. Los diarios me aburren, no me enseñan nada; lo que cuentan no me interroga y, de antemano, no responde a las preguntas que hago o quisiera hacer.
Lo que pasa realmente, lo que vivimos, el resto, todo el resto, ¿dónde está? ¿ Cómo dar cuenta de lo que ocurre cada día y vuelve a ocurrir cada día, lo banal, lo cotidiano, lo evidente, lo común, lo ordinario, lo infra-ordinario, el ruido de fondo, lo habitual? ¿Cómo interrogarlo? ¿Cómo describirlo?
Interrogar lo habitual. Pero justamente, estamos habituados a eso. No lo interrogamos, no nos interroga, no parece constituir un problema, lo vivimos sin pensar en ello, como si no transmitiera ni pregunta ni respuesta, como si no fuera portador de ninguna información. Ni siquiera es condicionamiento, es anestesia. Dormimos nuestra vida con un sueño sin sueños. ¿Pero dónde está nuestra vida? ¿Dónde está nuestro cuerpo? ¿Dónde está nuestro espacio?
Cómo hablar de esas “cosas comunes”, más bien cómo acorralarlas, cómo hacerlas salir, arrancarlas de la corriente en la que permanecen sumergidas, cómo darles un sentido, una lengua: que hablen finalmente de lo que existe, de lo que somos.

Quizá se trata de fundar finalmente nuestra propia antropología: la que va hablar de nosotros, la que va a buscar en nosotros lo que durante tanto tiempo nosotros saqueamos en los otros. Ya no lo exótico, sino lo endótico.
Interrogar lo que tanto parece ir de suyo que ya hemos olvidado su origen. Volver a encontrar algo de la sorpresa que podían experimentar Julio Verne o sus lectores frente a un aparato capaz de reproducir y de transportar los sonidos. Porque esa sorpresa existió, y miles de otras, y son ellas las que nos han modelado.

Lo que se trata de interrogar es el ladrillo, el hormigón, el vidrio, nuestros modales en la mesa, nuestros utensilios, nuestros horarios, nuestros ritmos. Interrogar lo que parece para siempre haber cesado de sorprendernos. Claro que vivimos, claro que respiramos; caminamos, abrimos puertas, descendemos a una mesa para comer, nos acostamos en una cama para dormir. ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Por qué?
Describa su calle. Describa otra. Compare.
Haga el inventario de sus bolsillos, de su bolso . Interróguese sobre el lugar de dónde provienen, el uso y el devenir de cada uno de los objetos que saca de ahí.
Interrogue a sus cucharitas.
¿Qué hay debajo de su empapelado?
¿Cuántos gestos son necesarios para marcar un número de teléfono?
¿Por qué no venden cigarrillos en los almacenes? ¿Por qué no?
Poco me importa que estas preguntas sean, aquí, fragmentarias, apenas indicativas de un método, a lo sumo de un proyecto. Me importa mucho que parecen triviales y fútiles: eso es lo que , precisamente, las vuelve tanto más esenciales que otras a través de las cuales hemos intentado vanamente captar nuestra verdad."

En este enlace pueden leer más textos de PEREC:



Ejercicios sugeridos para las primeras reuniones:

Después de hacer un inventario de lo que lleven encima, hagan una lista, elijan dos objetos y  descríbanlos. A partir de estas listas y descripciones, avancen sobre hipótesis acerca de los sujetos que los poseen.

Traigan una lista de cinco posibles objetos de estudio que les interesen para encarar una investigación.

Elijan dos para escribir una suerte de índice o descripción de aspectos a trabajar alrededor de ese objeto.

Reflexionen acerca de qué aspectos de esos dos objetos tienen relación con la propia vida.

martes, 5 de marzo de 2013

Horario de clases - 2013

Agradecemos a Gabriela Cáceres por la fotografía, esta pertenece a su serie Colores.

© Gabriela Cáceres

                   HORARIOS:

                   Teoría y crítica literaria.
                   T-P Miércoles de 14 a 16 hs AULA 21 Prof. Bossi
                   T-P Jueves de 16 a 18 hs AULA 21 Prof. Bossi

                   P Viernes de 10 a 12 hs AULA 31 Prof. Zambrano
                   P Viernes de 16 a 18 hs AULA 29 Prof. Ramos

                  Teoría y crítica II.
                  T-P Martes de 18 a 20 hs AULA 29 Prof. Bossi
                  P Viernes de 18 a 20 hs AULA 22 Prof. Zambrano

                  Seminario Teatro Contemporáneo Argentino.
                  T-P Martes de 16 A 18 hs AULA 29 Prof. Bossi

                  Metodología de la investigación.
                  T-P Miércoles de 18 a 20 hs AULA 31
              Este miércoles 20, comenzamos a las 17 horas por única vez





sábado, 2 de marzo de 2013

Identidad - Tres novelas cortas.



Este año trabajaremos las nouvelles premiadas en el Certamen "Premio Municipalidad de San Salvador de Jujuy". 

                                                             Presentación. 
 
El Premio Municipal de San Salvador de Jujuy convocó, en su edición 2011, para la Categoría Narrativa “Novela Corta” y esto ya es un hecho digno de mención en una época conservadora que tiende a publicar géneros tradicionales. Ni La divina comedia ni el Martín Fierro habrían podido editarse con los criterios acostumbrados. Claro que el arte siempre se las arregla para hacer “trampa” una vez hecha “la regla” y así, por ejemplo, encontramos que una colección de cuentos enmarcados al mejor estilo de Boccaccio como La fuga de Eduardo Mignona obtuvo el premio Emecé de novela 1998/99, otorgado en forma unánime por un jurado que integraron Antonio Dal Masetto, Angélica Gorodischer y Juan José Hernández y estoy por completo segura de que ninguno de los tres jurados dejó de advertir que no se trataba de una novela.
En general, los concursos buscan premiar novelas de más de 200 páginas descartando la nouvelle o novela breve de la cual existen ejemplos de autores como Cortázar, Vargas Llosa, Bioy Casares, Onetti -por nombrar algunos en nuestra lengua-, así como en Camus, Oscar Wilde, y Faulkner -entre otros-, en el ámbito internacional.
Presentamos aquí las tres novelas cortas premiadas que -entre otros temas- tratan la cuestión de la identidad sexual en una Argentina que, durante los últimos años, legisló en estos aspectos tan postergados.
Cuando la literatura y el arte se ocupan de reivindicaciones suelen adoptar perfiles trágicos: la persecución de los judíos, de las lesbianas, de los negros, de los trans, de las poblaciones indígenas, de las mujeres, de los homosexuales, se reflejaron en novelas, cuentos y películas que solo se suavizan para dar lugar a los pequeños detalles cotidianos, sanadores, cuando la injusticia se aplaca y la sociedad crece y aprende a aceptar que, por suerte, todos somos diferentes y que eso es lo que nos hace más cultos, más inteligentes, más felices. Las tres nouvelles exponen las dificultades frente a la sociedad que aún quiere fingir que no existen diferencias; hay aspectos trágicos, pero estas historias se apartan de lo sórdido, de lo subterráneo y dan cuenta de aspectos cotidianos, tiernos, afables que muestran la homosexualidad desde una naturalidad diaria. Creo leer en esto, que en nuestro país, aún con todo lo que queda por hacer, vamos por buen camino.
Pero todos sabemos que si alguien escribe literatura, lo fundamental no radica en la reivindicación o en la denuncia. La identidad, en sentido amplio, era el tema del concurso, así que de una manera o de otra, todas las novelas cumplían con ese requisito. La temática no garantiza el valor literario. Somos lectores que no buscamos una obra porque sea policial o romántica, de terror o política. Pretendemos leer algo bien escrito y ese es el sentido de un concurso literario: debe primar el criterio artístico.
Entonces ocurrió que entre los ganadores hubo dos escritores de trayectoria: Patricia Suárez y Jorge Paolantonio -ambos se dedican a diferentes géneros- y una revelación: Cristian Godoy que escribe narrativa.
La novela de Patricia Suárez avanza con una estructura original, que, en parte, también remite al relato enmarcado y a las estructuras de algunas novelas de Faulkner o al cuarteto de Alejandría. Estructura en la cual cada personaje cuenta un poco su versión de los hechos, el por qué se encuentra en esa situación. Es una novela en tránsito, de vidas en tránsito. Los personajes atraviesan una crisis y la acción es interior. Lo exterior es un breve trayecto en auto por el espacio simbólico de la ruta.
Jorge Paolantonio nos lleva a la vida de las ciudades de las provincias norteñas. Las historias podrían haber ocurrido en San Salvador o en Salta, a mediados del siglo pasado. Hecha de recuerdos, homenajes, retazos, voces familiares para reconstruir un pasado que nos atañe. Tierna, irónica, con deliciosas observaciones de esas que uno quisiera haber escrito y con un sutil juego de voces que develan a esos personajes en todos sus matices. Uno termina queriendo hasta a los peores.
La novela de Cristian Godoy es originalísima tanto en su tema y estructura, como en su modo de narrar y su lenguaje: un lenguaje cuya llaneza y precisión ocultan un trabajo asombroso. Es una de esas historias que van ocurriendo ante nuestra mirada sin que nos demos cuenta de que nos están llevando cada vez más profundo hacia un feroz y habitual, insoportable y cotidiano, excepcional y acostumbrado en el cual el límite entre la enfermedad mental y la lucidez es difícil de distinguir.
Estoy agradecida por la convocatoria al Sr. Intendente, Arq. Raúl Eduardo Jorge, y al Sr. Secretario de Cultura y Turismo de la Municipalidad de San Salvador de Jujuy, Prof. Alejandro Nicolás Aldana. Es un placer y un lujo para mí presentar la edición de estas tres novelas en nuestra provincia.

                                                                                                                      Elena Bossi.

sábado, 18 de agosto de 2012

Teoría y crítica literaria II





Nos vemos este martes 21 de agosto.

Traigan sus trabajos basados en las lecturas de los libros de Raúl Dorra vistos en el primer cuatrimestre: pueden ser cuadernos de bitácora, cortos, proyecciones, cuentos, ensayos, reflexiones, o lo que la creatividad de cada uno haya imaginado.  La única condición es que en lo que traigan pueda verse el desarrollo de algún aspecto de los libros trabajados en clase.

Leeremos De la imperfección de A. J. Greimas  (hay copias en fotocopiadoras. Además, inscribiéndose en el Universia, el enlace de más abajo, podrán leerlo en forma gratuita)

http://biblioteca.universia.net/html_bura/ficha/params/title/imperfeccion-j-greimas-prol-tr-r-dorra/id/37840029.html

Aquí enlaces relacionados:

http://fcechile.cl/secciones/libros/detalles.aspx?IDL=5641

http://books.google.com.ar/books/about/De_la_Imperfecci%C3%B3n.html?id=aB2JAAAACAAJ&redir_esc=y

http://apostillasnotas.blogspot.com.ar/2005/06/de-la-imperfeccin.html

martes, 5 de junio de 2012

Teoría y crítica II





Estamos leyendo La casa y el caracol de Raúl Dorra

martes 5 de junio: El nido de la voz

martes 12 de junio: El cuerpo secretante

martes 19 de junio: Cuerpo percibiente

martes 26 de junio: Política del gesto





El cuatrimestre próximo leeremos y discutiremos La cámara lúcida y Lo obvio y lo obtuso de Barthes

En este enlace pueden leer gratis  La casa y el caracol

http://books.google.com.ar/books?id=eJk-GXlprK4C&printsec=frontcover&dq=ra%C3%BAl+dorra+la+casa+y+el+caracol&hl=es&sa=X&ei=W-63T8XYOJKa8gTSyaWkCg&ved=0CEAQ6AEwAQ#v=onepage&q=ra%C3%BAl%20dorra%20la%20casa%20y%20el%20caracol&f=false


sábado, 21 de abril de 2012





Entrevista al escritor Tim Jones




En Nueva Zelanda –aunque quizás no tenga sentido hablar de sitios geográficos en esta ocasión-, la escritora Penélope Todd comenzó una pequeña aventura: creó una editorial de e-books.
Penélope es una mujer sensible y creativa de una inteligencia sutil. Sus libros son buenos y muy económicos. Se pueden comprar en el sitio de la editorial Rosa Mira Books. http://rosamirabooks.blogspot.com.ar/2011/08/slightly-peculiar-love-stories-digested.html
Entre los libros que allí se encuentran, hay una antología de historias de amor levemente extrañas: me refiero a Slightly Peculiar Love Stories en donde colaboran autores de los más diversos sitios: desde Filipinas a Israel; desde Atenas a Hong Kong.


Aquí una breve entrevista a uno de los autores de la antología: Tim Jones, poeta y escritor de ficción:


Tus textos están recorridos por un sutil sentido del humor ¿qué función le atribuís -en general- y en el cuento “Said Sheere” en particular?


Aunque no suelo escribir textos humorísticos, existe un aspecto absurdo o satírico en muchos de mis escritos. “Said Sheere” es al mismo tiempo una historia de amor y una sátira acerca del modo de financiación literaria en Nueva Zelanda razón por lo cual dejo deslizar algo de humor en el cuento, en gran medida basado en la exageración.
Para quienes lean en inglés, se encuentra disponible en internet uno de mis cuentos de humor: "A Short History of the Twentieth Century, with Fries": (Una breve historia del siglo XX, con papas fritas): http://www.flashquake.org/archive/vol4iss1/fiction/shorthistory.html


Hablemos de amor: ¿Es diferente el modo de amar en el siglo XXI?


Creo que hubo tres cambios muy grandes en el “modo de amar" de Nueva Zelanda desde que nací en 1959. Uno (que ya había comenzado cuando yo nací) fue la amplia disponibilidad de la anticoncepción. El segundo, fue el ingreso masivo de la mujer a la fuerza laboral remunerada que significó (entre otras cosas) que la edad media del matrimonio y el parto se modificara sustancialmente. Y la tercera - que todavía está incompleta - fue la mayor aceptación social de las relaciones de gays y lesbianas. Todo esto ha cambiado el "paisaje del amor" profundamente para mejor.


¿Cuál es la situación del escritor en tu país? (Me refiero a la posibilidad de vender sus libros y vivir de su actividad)


Es duro. Se puede vivir decentemente escribiendo para la televisión o enseñando escritura creativa. La agencia del gobierno Creative New Zealand ofrece becas a escritores, pero no se puede confiar en eso. Hay algunos autores de ficción muy buenos y muy exitosos como Helen Lowe (fantasía) y Nalini Singh (romance paranormal) que se publican en los Estados Unidos y también algunos autores que escriben para niños. Sin embargo, la mayoría de los escritores dependen económicamente de sus puestos de trabajo o en sus parejas que los sostienen económicamente.

De todos modos, me encanta escribir, y tengo la intención de seguir haciéndolo.

martes, 17 de abril de 2012

La última clase de Teoría y Crítica Literaria II

En la clase del martes comentamos y debatimos los temas del capítulo III de La retórica como arte de la mirada.

El capítulo tres es el capítulo más importante en el que se desarrolla el asunto principal del libro.

Para la próxima clase, un pequeño juego: al modo del Phisiologus http://www.uniurb.it/bib/Mostra_2007/Album/physiologus/album0.html, elijan la imagen de algún animal para pegar o dibujar en sus "cuadernos de bitácora", descríbanla en función de una interpretación cualquiera que construya algún sentido. Interprétenla desde cualquier lugar que se les ocurra.

La próxima clase leeremos estos ejercicios y seguiremos con el último apartado del capítulo III y el capítulo IV.













Seguimos la lectura de La retórica de la mirada de Raúl Dorra.

Aquí algunas imágenes para ilustrar lo que vamos leyendo:









jueves, 1 de marzo de 2012

Clases de Teoría y Crítica Literaria II:






Primera clase:

En la primera clase del martes 20 comenzamos a leer, comentar y debatir el capítulo primero de La retórica de la mirada de R. Dorra (en fotocopiadora). El próximo martes terminaremos este capítulo y analizaremos algunas imágenes.


Propuesta 2012

Este año dedicaremos el seminario a la mirada a través de la obra de Roland Barthes y Raúl Dorra.

Veremos de Barthes, La cámara lúcida y Lo obvio y lo obtuso

De Raúl Dorra, leeremos los dos volúmenes de Materiales sensibles del sentido: La retórica como arte de la mirada y La casa y el caracol

En este enlace una reseña de la Dra. Silvia Barei: http://redalyc.uaemex.mx/pdf/594/59401412.pdf

http://cmas.siu.buap.mx/portal_pprd/wb/semiotica/la_retorica_como_arte_de_la_mirada

http://www.paginasprodigy.com/luisaul/novedadeseditoriales.html

http://www.quedelibros.com/libro/78852/La-camara-Lucida-pdf.html

http://www.libroos.es/libros-de-lengua/semiotica/6011-barthes-roland-lo-obvio-y-lo-obtuso-382pag-pdf.html

Seminario 2012 Teatro contemporáneo



Primera clase del día martes 20 de marzo:

En la primera clase conversamos acerca de las características del seminario y definimos algunas especies teatrales contemporáneas. Hablamos del teatro grotesco italiano, el grotesco criollo y el neogrotesco y también del teatro poético. En la fotocopiadora encontrarán un artículo que resume alguno de estos temas y dos libros que trabajaremos: Escritos de Kartun y Rotos de amor de Bruza.

El próximo martes, analizaremos dos obras de Bruza "El cruce de la Pampa" y "Dos navegantes tras el mascarón de proa".

En líneas generales, veremos el modo en el cual este teatro aparece como una superación de las diferentes actitudes del teatro grotesco pues la lucidez de algunos persones no les impide emprender acciones imposibles. Trabajamos la rebeldía del hombre frente a su propio límite. Se sugiere investigar el mito de Prometeo.



Propuesta 2012

Estudiaremos este año algunas manifestaciones del Teatro Contemporáneo Argentino.

Leeremos y analizaremos los textos teóricos de Mauricio Kartun, Escritos, 1975-2005 Editorial Colihue.



Veremos la obra de Jorge Ricci, Teatro salvaje. Historias de actores de provincia
Zapatones. El Cuadro Filodramático. Actores de provincia. Café de Lobos. La mirada en el agua. El teatro salvaje
Jorge Ricci
Jorge Dubatti (Otro)
Marcela Bidegain (Otro)
María Fukelman (Otro)
Editorial COlihue



Analizaremos también la obra de Rafael Bruzza
Rotos de amor y otros fracasos Editorial Colihue.



Trabajaremos las ideas estéticas de Tito Guerra, en la provincia y veremos todo el teatro que podamos en Jujuy para analizar y debatir.

Se ruega tener todos los meses la gacetilla que se distribuye en forma gratuita para ver las propuestas teatrales de cada mes.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Conferencia de Ivonne Bordelois: Las palabras y la medicina



Entrevista

“La palabra es una primera instancia de curación”

Reproducimos una entrevista a Ivonne Bordelois realizada por IntraMed y ya publicada.

Las palabras, las personas, la comunicación

Es tan difícil detenerse a reflexionar sobre lo que nos resulta cotidiano. Estamos tan sumergidos en el vértigo de los días que las cosas nos pasan, veloces, como sombras a través de la ventanilla del tren. Hay personas capaces de hacerlo. Es una elección personal, una íntima decisión, ofrecernos el tiempo para escucharlas.

Habla en un tono sereno, segura de lo que dice pero sin una actitud enfática. Derrama su erudición con la ternura de quien no necesita apabullar a su interlocutor: “Cuándo dejaremos de preguntar: ¿Y Ud. cuántas lenguas habla?, para decir: ¿y Ud. cuántas lenguas escucha?”

Sabe que el lenguaje es sonoro, que esa dimensión es intensa y silenciada. Conoce la puerta secreta que introduce a la zona lúdica de la palabra. Pone la oreja en cada signo y escucha los sonidos del pasado que hablan, aunque no queramos oírlos. “Amor se vincula con mamar, de donde deriva mamá. Testigo, de testículo; familia era un conjunto de esclavos; soltero llega desde solitario”.

- Ivonne, ¿para qué sirve hablar? ¿Qué función cumplen las conversaciones cotidianas?

- Hablando se contrarrestan las fuerzas del discurso hegemónico que son muy fuertes. La propaganda, el discurso político, el discurso de la prensa, el discurso del consumismo es muy fuerte. Todo el día recibimos mandatos, emitidos desde fuentes anónimas o no anónimas, pero que no están bajo nuestro control. Entonces, este hablar nuestro, este que tenemos hoy usted y yo, el hablar cotidiano, es la manera en que -concientemente o no– nos resistimos o logramos sustraernos a la fuerza de estos mandatos.

- ¿Eso también vale para el ámbito de la medicina?

- Creo que en la medicina también ocurre que, por un lado está el discurso científico, el de los remedios que se compran y se venden, el de las patentes y, por otro, está el diálogo del médico con el paciente. Frente al médico especialista, el médico de cabecera (o sea, el médico tradicional) tiene la posibilidad de establecer un diálogo con su paciente que es diferente a la palabra del especialista, que le ve a uno la rodilla o la muela y no su historia como persona.

- ¿Cómo describiría Ud. la relación de la Medicina con la palabra?

- La palabra es una primera instancia de curación, ya que asegura la relación plena de confianza entre médico y paciente. La cura por la palabra está atestiguada en muchos relatos fundantes en nuestra cultura (como los episodios evangélicos) y en las culturas que nos rodean. No pueden desdeñarse estos testimonios como simples residuos míticos, ya que todos sabemos por experiencia cuán importantes son las palabras y el silencio del médico -que da valor a su palabra- a través del proceso curativo.

“Ustedes no se dan cuenta, pero son aterrorizadores”

¿Qué escuchamos los médicos? ¿Cuándo se detiene el flujo torrencial del discurso profesional para dar lugar a la escucha de quien nos habla? ¿De qué nos perdemos al sustituir conversaciones por tecnología?

- La medicina y la ciencia en general tienen una pretensión - tal vez absurda - de que las palabras sean precisas y no ambiguas ¿Qué piensa al respecto?

- Es una ilusión. Las palabras tienen muy diferentes estratos, vienen de distintas partes y, además, uno no puede hacer nada con el hecho de que se interpretan según el origen de la persona que escucha y según la disposición que tiene la persona a escuchar ciertas cosas y no otras. Así que la precisión total siempre es imposible.

- En realidad, la ciencia tiene la pretensión de reducir la ambigüedad y la polisemia del lenguaje al mínimo posible.

- Claro, desde el punto de vista científico, es importante porque en la medida en que se eliminan ambigüedades, también se eliminan posibilidades de error. Yo también vengo de la lingüística, que es una disciplina que quiere ser científica, y también tenemos muchas peleas al respecto. Uds. (los médicos) manejan un lenguaje alejado del vulgo, lo cual también es un resguardo de la jerarquía, de la autoridad que la medicina se adjudica a sí misma. Hablan con términos que vienen de raíces del griego, del latín, y que si se desmenuzaran en su sentido primo -que no es un sentido científico, sino que es un sentido lato, literal- tranquilizarían más a la gente. Me refiero, por ejemplo, a esos nombres de remedios que tienen 80 mil partículas y fragmentos...

- ¿Y esto qué genera en los pacientes?

- Ustedes no se dan cuenta, pero son aterrorizadores. Lo que uno siente como paciente es que le dicen palabras que no entiende. Le doy un ejemplo: una vez un familiar mío tuvo un problema de drogas. Fuimos a ver al psiquiatra que la atendía, quien hablaba de un desorden de personalidad. Yo le pregunté qué significaba eso, si podía ser histeria, esquizofrenia (porque para mí, desorden de personalidad significa cualquier perturbación). Entonces se puso furioso, dijo que para saber qué era desorden de personalidad había que asistir a su cátedra, en la Facultad de Medicina... Esto incrementó la angustia del grupo familiar. Le quiero decir que esta historia de que ustedes buscan la no-ambigüedad no me la creo. Lo que uno percibe del otro lado de la orilla es muy diferente.

- ¿Usted, piensa que la jerga profesional es una forma de resguardar un poder ilusorio?

- Claro, y también esa cosa que tienen los sacerdotes: la cosa mística, el misterio, la cosa hierática. “Usted no va a entrar en esto porque usted no es especialista, hay que ser un iniciado”. Esto representa la angustia que uno tiene como enfermo.

- Eso es paradójico, porque es bien sabido que la palabra tiene un efecto terapéutico, pero para eso tiene que ser comprendida…

- Claro, pero tiene que ser lo más transparente posible, provenir de una conversación lo más íntima posible, en la que el paciente no se sienta frente a un juez sino frente a un compañero que trata de sacarlo de la situación en que está.

- Los médicos hacemos una operación de traducción, descartamos lo que consideramos “ruido” y traducimos a un lenguaje muy pobre el pequeño residuo que creemos significativo.

- Bueno, naturalmente eligen el relato de aquello que conduce al diagnóstico...

- Pero, a veces, entre lo que elegimos no decir hay cuestiones más densas...

- En realidad, lo esencial sería estar atentos a los signos que puedan parecer más significativos, justamente porque son centrales. Pero, habitualmente, esos contenidos la persona que relata los ubica en el borde, en la periferia, quizás para evitar la confrontación.

El gran problema del mundo contemporáneo no es un problema del habla, sino de la escucha. Nosotros hemos desarrollado grandes capacidades, diferentes dialectos y una gran riqueza de vocabulario, pero no hemos desarrollado una equivalente capacidad de escucha: hay que saber escuchar mejor de lo que podemos escuchar en general.

“El mundo actual está lleno de seres humanos reducidos a su mitad”

Ivonne Bordelois describe muchas de las formas actuales de la esclavitud: el trabajo, la informática y el consumo. Pero también nos regala sus claves generosas para sustraernos al embrujo de lo brutal. Recuperar el placer y la conciencia crítica. Darnos un habla sensual y productiva que nos habilite el ingreso a mundos menos triviales.

- ¿Qué valor le asigna al silencio en la comunicación humana?

- El silencio es una condición del habla, es decir que no puede haber habla que no acompañe al silencio. Hay muchos componentes culturales y antropológicos que pautan el uso del silencio en una conversación.

- ¿Qué aspectos del uso actual del lenguaje le preocupan, o considera negativos?

- La degradación del lenguaje se produce a través de su drástica reducción, debida al avance imparable del discurso mediático, consistente solo en imágenes y mandatos orientados exclusivamente al consumo. Para este avance es esencial que el placer y la energía que produce la simple conversación humana vaya desapareciendo y que nos constituyamos consecuentemente en simples sujetos pasivos, sometidos a la pantalla de la TV o de Internet.

- ¿Qué dimensiones de la palabra quedan hoy clausuradas por el furor comunicandi?

- Cuando se suprimen los poderes y placeres conversacionales, desaparece también la noción de intimidad que va ligada al desenvolvimiento de la vida interior, esa suerte de diario permanente que desarrollamos dentro de nosotros mismos como un relato que nos va identificando a través del tiempo y que nos relaciona profundamente con aquellos que amamos. Este relato requiere palabras y matices para constituirse y para expresarse, y la incapacidad de alcanzar estos registros mutila gravemente la capacidad de madurez y expresión humana. Emerson decía: "El hombre es la mitad de sí mismo. La otra mitad es su expresión". El mundo actual está lleno de seres humanos reducidos a su mitad.

- ¿Qué puede decirnos acerca de las dimensiones sonora y placentera del lenguaje?

- Son las más eficaces cuando queremos reconstituir el poder de la palabra entre nosotros, y aparecen en particular cuando nos liberamos y entramos en la dimensión lúdica y poética del lenguaje. Como cuando prestamos el oído a las viejas y nuevas canciones que se han apoderado del corazón de las masas y que recuerdan o anuncian nuevas épocas estéticas y convivenciales.

- ¿Puede la palabra ser un instrumento de goce?

- El limitarnos a "usar" el lenguaje exclusivamente en su función informativa, ejecutiva, o bien dentro de las reglas estrictas del discurso científico o racionalista, alejado de toda metáfora, de todo vuelo imaginativo, nos aleja de la magia restauradora de la palabra, fuera de la esfera oficial. Hay un acto de fe en el lenguaje que nos libera de la carga de producir permanentemente enunciados adecuados y razonables y nos lleva a entregarnos gozosamente al ritmo mismo de la lengua, del mismo modo que los mejores bailarines se entregan a la música que los va llevando a los pasos más felices y logrados. Precisamente “la poesía es el baile del habla”, como decía el gran escritor mexicano Alfonso Reyes, y en este mundo parecería que nos estamos habituando a planchar demasiado...

“La palabra se comunica a sí misma, como decía Walter Benjamín”

El lenguaje es un testigo de la degradación de ciertos aspectos de la vida contemporánea, pero también el instrumento de la esperanza. Un madero para quien esté dispuesto a tomarlo, para rescatarnos de “esa forma bastarda y ciega del ser contemporáneo que es el bienestar”.

- ¿Y las “malas palabras”, Ivonne, para qué sirven?

- Son fundamentales. Cumplen una función catártica, descomprimen una situación y alejan la violencia. Pero en un momento en que su uso se banalhttp://www.blogger.com/img/blank.gifiza por un exceso de presencia en todos lados, esa función tan importante se degrada y, entonces, se acerca la respuesta violenta. Deberíamos cuidarlas. He observado que hoy, cuando un adolescente quiere insultar a otro, a falta de impacto con las malas palabras habituales, le dice: Sos un…¡gordo! Increíble, el poder de la discriminación en una cultura que privilegia el cuerpo. Ser gordo, entonces, es un insulto.

- Las palabras pertenecen a un momento de la historia…

- Desde ya. Antes, cuando uno noviaba con un muchacho, se decía que “hablaba con él” hoy se dice que se “sale con él”. ¿Cómo es eso? ¿Salir? Lo que uno quiere es “entrar”, entrar en su vida, en su historia, en su cama, en su cuerpo. Entonces se baila separado o solo, o en ambientes donde la palabra es imposible. ¿Habrá algún precio a pagar por todo esto?

Pueden ver el artículo en este enlace: http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=73310&pagina=2

miércoles, 22 de junio de 2011

El orden del discurso


Michel Foucault. El orden del discurso. Traducción de Alberto González Moyano. Buenos aires: Tusquets Editores, Cuadernos Marginales. 4ºed. 1992.

“[...]existe un deseo de no tener que empezar, un deseo semejante de encontrarse ya desde el comienzo, al otro lado del discurso[...] A este deseo tan común la institución responde de manera irónica, dado que devuelve los comienzos solemnes, los rodea de un círculo de atención y de silencio y les impone, como queriendo distinguirlos desde lejos, unas formas ritualizadas.” (pp.9-10) La afirmación, mirada desde otro ángulo, sería contraria a lo expresado por BAJTIN, “El problema de los géneros discursivos.[1]

“[...] quizás esta institución y este deseo no son otra cosa que dos réplicas opuestas a una misma inquietud: inquietud con respecto a lo que es el discurso en su realidad material de cosa pronunciada o escrita; inquietud con respecto a esta existencia transitoria destinada sin duda a desaparecer, per según una duración que no nos pertenece, inquietud al sentir bajo esta actividad, no obstante cotidiana y gris; poderes y peligros difíciles de imaginar; [...]” (pp.10-11)

la hipótesis[2]: “[...] en toda sociedad la producción del discurso está a la vez controlada, seleccionada, redistribuida por un cierto número de procedimientos que tienen por función conjurar los poderes y peligros, dominar el acontecimiento aleatorio y esquivar su pesada y temible materialidad.

1) En una sociedad como la nuestra son bien conocidos los procedimientos de exclusión. El más evidente, y el más familiar también, es lo prohibido. Se sabe que no se tiene derecho a decirlo todo, que no se puede hablar de todo en cualquier circunstancia, que cualquiera, en fin, no puede hablar de cualquier cosa. Tabú del objeto, ritual de la circunstancia, derecho exclusivo o privilegiado del sujeto que habla[...]” (pp. 11-12)

“[...] las prohibiciones que recaen sobre él [el discurso], revelan muy pronto, rápidamente, su vinculación con el deseo y con el poder. Y esto no tiene nada de extraño: ya que el discurso –el psicoanálisis nos lo ha mostrado- no es simplemente lo que manifiesta (o encubre) el deseo: es también lo que es el objeto del deseo; y ya que –esto la historia no cesa de enseñárnoslo- el discurso no es simplemente aquello que traduce las luchas o los sistemas de dominación, sino aquello por lo que, y por medio de lo cual se lucha, aquel poder del que quiere uno adueñarse.” (pp. 12) BARTHES, Investigaciones retóricas I.[3]

“[...] otro principio de exclusión: no se trata ya de una prohibición sino de una separación y un rechazo. Pienso en la oposición razón y locura. Desde la más alejada Edad Media, el loco es aquél cuyo discurso no puede circular como el de los otros: llega a suceder que su palabra es considerada como nula y sin valor, no conteniendo ni verdad ni importancia, [...] suele ocurrir también que se le confiere, opuestamente a cualquier otra, extraños poderes, como el de enunciar una verdad oculta, el de predecir el porvenir[...] excluida o secretamente investida por la razón, en un sentido estricto, no existía. A través de sus palabras era como se reconocía la locura del loco;[...]” (pp. 13)

[...]actualmente [...] hemos llegado a sorprender, esta palabra del loco, incluso en lo que nosotros mismos articulamos, en ese minúsculo desgarrón por donde se nos escapa lo que decimos. Pero tantas consideraciones no prueban que la antigua separación ya no actúe; basta con pensar en todo el armazón [...] que permite al que sea –médico, psicoanalista- escuchar esa palabra y que permite al mismo tiempo al paciente manifestar, retener desesperadamente, sus pobres palabras;[...] (pp. 14)

“Quizás es un tanto aventurado considerar la oposición entre lo verdadero y lo falso[...]. Pero si uno [...] se plantea la cuestión de saber quién ha sido y cuál es constantemente, a través de nuestros discursos, esa voluntad de verdad que ha atravesado tantos siglos de nuestra historia, o cuál es en su forma general, el tipo de separación que rige nuestra voluntad de saber, es entonces, quizás, cuando se ve dibujarse algo así como un sistema de exclusión (sistema histórico, modificable, institucionalmente coactivo).” (15-16)

“[...] todavía, en los poetas griegos del siglo VI, [...] el discurso verdadero por el cual se tenía respeto y terror, aquél al que era necesario someterse porque reinaba, era el discurso pronunciado por quien tenía el derecho[...] decidía la justicia [...] no sólo anunciaba lo que iba a pasar, sino que contribuía a su realización.[...] un siglo más tarde, la verdad superior no residía más en lo que era el discurso o en lo que hacía, sino que residía en lo que decía: llegó un día en que la verdad se desplazó del acto ritualizado, eficaz, justo, de enunciación, hacia el enunciado mismo[...] las grandes mutaciones científicas quizás puedan a veces leerse como consecuencias de un descubrimiento, pero pueden leerse también como la aparición de formas nuevas de la voluntad de verdad. “ (pp.16-17) RORTY.

“[...] la voluntad de saber tuviera su propia historia, [...]: historia de los planes de objetos por conocer, historia de funciones y posiciones del sujeto conocedor, historia de las inversiones materiales, técnicas e instrumentales del conocimiento.

Pues la voluntad de verdad, como los otros sistemas de exclusión, se apoya en un soporte institucional [...] es acompañada también, más profundamente sin duda, por la forma que tiene el saber de ponerse en práctica en una sociedad, en la que es valorizado, distribuido, repartido y en cierta forma atribuido.

[...] esta voluntad de verdad basada en un soporte y una distribución institucional, tiende a ejercer sobre los otros discursos –hablo siempre de nuestra sociedad- una especie de presión y como un poder de coacción.” (pp. 17-18)

“De los tres grandes sistemas de exclusión que afectan al discurso, la palabra prohibida, la separación de la locura y la voluntad de verdad, es del tercero del que he hablado más extensamente. [...] no han cesado los primeros de derivar hacia él ...[que] intenta recuperarlos a su cargo, para modificarlos y a la vez fundamentarlos.” (pp. 19)

“si el discurso verdadero no es ya más, en efecto, desde los griegos, el que responde al deseo o el que ejerce el poder; en la voluntad de verdad, en la voluntad de decir, ese discurso verdadero ¿qué es por tanto lo que está en juego sino el deseo y el poder?” (pp. 20)

“Existen, evidentemente, otros muchos procedimientos de control y delimitación del discurso. Esos a los que he aludido antes se ejercen en cierta manera desde el exterior, funcionan como sistemas de exclusión, conciernen sin duda la parte del discurso que pone en juego el poder y el deseo.

2) Creo que se puede también aislar otro grupo. Procedimientos internos puesto que son los discursos mismos los que ejercen su propio control; procedimientos que juegan en tanto a título de principios de clasificación, de ordenación, de distribución, como si se tratase en este caso de dominar otra dimensión del discurso: aquella de lo que acontece y del azar.

En primer lugar, el comentario [...] cosas que han sido dichas una vez y que se conservan porque se sospecha que esconden algo como un secreto o una riqueza. [...] hay regularmente en las sociedades una especie de nivelación entre discursos: los discursos que “se dicen” en el curso de los días […] y que desaparecen en el acto mismo que los ha pronunciado; y los discursos que están en el origen de un cierto número de actos nuevos de palabras que los reanudan, los transforman o hablan de ellos[...] son dichos, permanecen dichos, y están todavía por decir. [...] el principio de un cierto desfase no deja de ponerse continuamente en juego [...] permite construir (e indefinidamente) nuevos discursos [...] decir por primera vez aquello que sin embargo había sido ya dicho. [...] El comentario conjura el azar del discurso al tenerlo en cuenta; [...] lo nuevo no está en lo que se dice sino en el acontecimeinto de su retorno.” (pp. 20-24) BAJTIN; BORGES, “Pierre Menard, autor del Quijote” ; GENETTE, Palimpsestos; SADE, la película reciente: la imagen del correr de las voces que llevan el texto a través de las paredes de la cárcel.

“Creo que existe otro principio de enrarecimiento de un discurso. Y hasta cierto punto es complementario del primero. Se refiere al autor. [...] como unidad y origen de sus significaciones, como foco de su coherencia. [...] no juega siempre la misma función.[...] en el orden del discurso científico, la atribución a un autor era, durante la Edad Media, un indicador de su veracidad. [...] esta función no ha cesado de oscurecerse [...] Por el contrario, en el orden del discurso literario, y a partir de esa misma fecha, la función del autor no ha cesado de reforzarse [...] se pide que el autor rinda cuenta de la unidad del texto que se pone a su nombre; [...]” (pp. 24-25) DORRA, “El deseo y la constitución de la obra”.

“El comentario limitaba el azar del discurso por medio del juego de una identidad que tendría la forma de la repetición y de lo mismo. El principio del autor limita ese mismo azar por el juego de una identidad que tiene la forma de la individualidad y del yo.” (p.27)

“Sería necesario reconocer también, en lo que se llama no las ciencias sino las <disciplinas>, otro principio de limitación [...] relativo y móvil. [...] La organización de las disciplinas se opone tanto al principio del comentario como al del autor. Al del autor porque una disciplina se define por un ámbito de objetos, un conjunto de métodos, un corpus de proposiciones consideradas como verdaderas, un juego de reglas y de definiciones, de técnicas y de instrumentos: todo esto constituye una especie de sistema anónimo a disposición de quien quiera servirse de él, sin que su sentido o si validez estén ligados a aquél que se ha concentrado en ser su inventor [...] en una disciplina, a diferencia del comentario, lo que se supone al comienzo, no es un sentido que debe ser descubierto de nuevo, ni una identidad que debe ser repetida; es lo que se requiere para la construcción de nuevos enunciados.” (p.27)

“[...] están construidas tanto sobre errores como sobre verdades, errores que no son residuos o cuerpos extraños, sino que ejercen funciones positivas y tienen una eficacia histórica y un appel frecuentemente inseparable del de las verdades” (p.29)

“La disciplina es un principio de control de la producción del discurso. [...]

Se tiene el hábito de ver en la fecundidad de un autor, en la multiplicidad de sus comentarios, en el desarrollo de una disciplina, como tantas otras fuentes infinitas para la creación de los discursos. Quizás, pero no por ello menos principios de coacción. Y es probable que no se pueda dar cuenta de su papel positivo y multiplicador, sino se toma en consideración su función restrictiva y coactiva. “ (pp. 31-32)

3) “Existe creo un tercer grupo de procedimientos que permiten el control de los discursos. No se trata esta vez de dominar los poderes que conllevan , ni de conjurar los azares de su aparición; se trata de determinar las condiciones de su utilización, de imponer a los individuos que los dicen un cierto número de reglas y no permitir de esta forma el acceso a ellos, a todo el mundo. Enrarecimientos, esta vez, de los sujetos que hablan; nadie entrará en el orden del discurso si no satisface ciertas exigencias o si no está, de entrada, calificado para hacerlo. [...] todas las regiones del discurso no están totalmente abiertas y penetrables; algunas están altamente defendidas [...] mientras que otras aparecen casi abiertas a todos los vientos y se ponen sin restricción previa a disposición de cualquier sujeto que hable. “ (p. 32)

“ El intercambio y la comunicación son figuras positivas que juegan en el interior de sistemas complejos de restricción; y, sin duda, no sabrían funcionar independientemente de éstos. La forma más superficial y más visible de estos sistemas de restricción la constituye lo que se puede reagrupar bajo el nombre de ritual; el ritual define la cualificación que deben poseer los individuos que hablan [...]; define los gestos, los comportamientos, las circunstancias, y todo el conjunto de signos que deben acompañar el discurso; fija finalmente la eficacia supuesta o impuesta a las palabras, su efecto sobre aquellos a los cuales se dirigen , los límites del valor coactivo. Los discursos religiosos, judiciales, terapéuticos, y en cierta parte también políticos, no (sic, seguramente el “no” sobra) son apenas disociables de esa puesta en escena de un ritual[...]” (pp.33-34)

“Un funcionamiento en parte diferente tienen las <sociedades de discursos>, cuyo cometido es conservar o producir discursos, pero para hacerlos circular en un espacio cerrado, distribuyéndolos nada más que según reglas estrictas y sin que los detentadores sean desposeídos de la función de distribución. Un modelo arcaico nos viene sugerido por esos grupos de rapsodas[...].HAUSER Historia social de la literatura y el arte explica cómo funcionaban.

Claro que ya apenas quedan semejantes , con ese juego ambiguo del secreto y de la divulgación. Pero nadie se engañe; incluso en el orden del discurso publicado y libre de todo ritual, todavía se ejercen formas de apropiación del secreto y de la no intercambiabilidad. [...] el personaje del escritor[...] el secreto técnico o científico[...], el discurso médico; piénsese en aquellos que se han apropiado del discurso económico o político.” (pp.33-36).

“En apariencia [en las doctrinas] , la sola condición requerida es el reconocimiento de la mismas verdades y la aceptación de una cierta regla [...] si no fuera más que esto las doctrinas no serían hasta tal punto diferentes de las disciplinas científicas, y el control discursivo versaría solamente sobre la forma o el contenido del enunciado, no sobre el sujeto que habla. Ahora bien, la dependencia doctrinal denuncia a la vez el enunciado y el sujeto que habla[...] la herejía y la ortodoxia no responden a una exageración fanática de los mecanismos doctrinales; les incumben fundamentalmente.[...]

La doctrina vincula los individuos a ciertos tipos de enunciación y como consecuencia les prohíbe cualquier otro; pero se sirve, en reciprocidad, de ciertos tipos de enunciación para vincular a los individuos entre ellos, y diferenciarlos por ello mismo de los otros restantes. La doctrina efectúa una doble sumisión: la de los sujetos que hablan a los discursos, y la de los discursos al grupo, cuando menos virtual, de los individuos que hablan.” (pp.36-37)

“Finalmente, en una escala más amplia, se hace necesario reconocer grandes hendiduras en lo que podría llamarse la adecuación social del discurso.[...] Todo sistema de educación es una forma política de mantener o de modificar la adecuación de los discursos, con los saberes y los poderes que implican.[...] es muy abstracto separar, como acabo de hacer, los rituales del habla, las sociedades de discursos, los grupos doctrinales y las adecuaciones sociales.[...] unos se vinculan con otros[...]” (p. 38)

“Me pregunto si un cierto número de temas de la filososfía no surgieron para responder a estos juegos de las limitaciones y de las exclusiones, y quizá también para reforzarlos.” (p38)

“[...] parece que el pensamiento occidental haya velado para que en el discurso haya el menor espacio posible entre el pensamiento y el habla; parece que haya velado para que discurrir aparezca únicamente como una cierta aportación entre pensar y hablar; de eso resultaría un pensamiento revestido de sus signos y hecho visible por las palabras, o inversamente, de eso resultarían las mismas estructuras de la lengua utilizadas y produciendo un efecto de sentido.[...]antigua elisión de la realidad del discurso en el pensamiento filosófico[...] pudiera darse que el tema del sujeto fundador permitiese elidir la realidad del discurso[...] es él quien, atravesando el espesor o la inercia de las cosas vacías, recupera de nuevo, en la intuición, el sentido que allí se encontraba depositado[...]

El tema que está frente a este, el tema de la experiencia originaria[...] Las cosas murmuran ya un sentido que nuestro lenguaje no tiene más que hacer brotar; y este lenguaje, desde su más rudimentario proyecto, nos hablaba ya de un ser del que él es como la nervadura.

El tema de la mediación universal es todavía, creo, una forma de elidir la realidad del discurso.

Bien sea pues en una filosofía del sujeto fundador, en una filosofía de la experiencia original o en una filosofía de la mediación universal, el discurso no es nada más que un juego, de escritura en el primer caso, de lectura en el segundo, de intercambio en el tercero; y ese intercambio, esa lectura, esa escritura no ponen nunca nada más en juego que los signos. El discurso se anula así, en su realidad, situándose en el orden del significante.” (pp.39-42)

“Hay sin duda en nuestra sociedad, [...] una especie de sordo temor [...] contra esa masa de cosas dichas, contra la aparición de todos esos enunciados, contra todo lo que puede haber allí de violento, de discontinuo, de batallador, y también de desorden y de peligroso, contra ese murmullo incesante y desordenado del discurso[...] si se quiere analizarlo[...] es necesario[...] poner en duda nuestra voluntad de verdad; restituir al discurso su carácter de acontecimiento; levantar finalmente la soberbia del significante.” (pp.42-43)

“[...]exigencias metodologicas que traen consigo.

1. Primeramente, un principio de trastocamiento[...]en esas figuras que parecen jugar una función positiva, como la del autor, la disciplina, la voluntad de verdad, se hace necesario, antes bien, reconocer el juego negativo de un corte y de un enrarecimiento del discurso.

2. [...] una vez que se ha cesado de considerarlos como instancia fundamental y creadora [...] se hace necesario recurrir a un principio de discontinuidad: [...] los discursos deben ser tratados como prácticas discontinuas que se cruzan, a veces yuxtaponen, pero que también se ignoran o se excluyen.

3. Un principio de especificidad: no resolver el discurso en un juego de significaciones previas, no imaginarse que el mundo vuelve hacia nosotros una cara legible que no tendríamos más que descifrar; él no es cómplice de nuestro conocimiento; no hay providencia prediscursiva que le disponga a nuestro favor. Es necesario concebir el discurso como una violencia que hacemos a las cosas, en todo caso como una práctica que les imponemos;[...]

4. Cuarta regla, la de la exterioridad: no ir del discurso hacia su núcleo interior y oculto; hacia el corazón de un pensamiento o de una significación que se manifestarían en él; sino a partir del discurso mismo, de su aparición y de su regularidad, ir hacia sus condiciones externas de posibilidad, hacia lo que da motivo a la serie aleatoria de esos acontecimientos y que fija los límites. PARRET, De la semiótica a la estética (Creo que aquí coincidiría con la definición de discurso de Parret en tanto texto contextualizado, de este modo, el estudio de la exterioridad podría identificarse con el estudio de la instancia enunciativa)

Cuatro nociones deben servir pues de principio regulador en el análisis: la del acontecimiento, la de la serie, la de la regularidad y la de la condición de posibilidad. Se oponen como se ve término a término: el acontecimiento a la creación, la serie a la unidad, la regularidad a la originalidad y la condición de posibilidad a la significación. Estas cuatro últimas nociones (significación, originalidad, unidad, creación) han, de una manera bastante general, dominado la historia tradicional de las ideas, de donde, de común acuerdo, se buscaba el punto de la creación, la unidad de la obra, de una época o de un tema, la marca de la originalidad individual y el tesoror indefinido de las significaciones dispersas. (pp.43- 45). KRISTEVA (Creo que el concepto de condición de posibilidad se articularía bien con el concepto de significancia que acuña Julia Kristeva).

“Se considera contribución de la historia contemporánea el haber retirado los privilegios acordados anteriormente al acontecimiento singular y haber hecho aparecer las estructuras que se extienden sobre un amplio margen de tiempo.[...]no pienso que haya como una razón inversa entre localización del acontecimiento y el análisis que se extiende sobre un amplio margen de tiempo[...] La historia, tal como se practica actualmente, no se aleja de los acontecimientos, extiende por el contrario su campo sin cesar; descubre sin cesar nuevas capas, más superficiales o más profundas[...] Pero lo importante es que la historia no considere un acontecimiento sin definir la serie de la que forma parte, sin especificar la forma de análisis de la que depende, sin intentar conocer la regularidad de los fenómenos[...] Claro está que la historia [...] no busca ya comprender los acontecimientos por un juego de causas y efectos en la unidad informe de un gran devenir[...]. Es para establecer series diversas entrecruzadas, a menudo divergentes, pero no autónomas, que permiten circunscribir el <> del acontecimiento, los márgenes de su azar, las condiciones de su aparición.” (pp.45-47) RANCIERE, Los nombres de la historia[4].

“Las nociones fundamentales [...] Son las del acontecimiento y de la serie, con el juego de nociones que les están relacionadas; regularidad, azar, discontinuidad, dependencia, transformación[...] este análisis plantea problemas [...] si los discursos deben tratarse primeramente como conjuntos de acontecimientos discursivos, ¿qué estatuto es necesario conceder a esta noción de acontecimiento que tan raramente fue tomada en consideración por los filósofos? [...] ¿qué estatuto es necesario dar a ese discontinuo? [...] se trata de cesuras que rompen el instante y dispersan el sujeto en una pluralidad de posibles posiciones y funciones. [...] Es necesario aceptar la introducción del azar como categoría en la producción de los acontecimientos. [...]tratar [...] los discursos como series regulares y distintas de acontecimientos [...] permite introducir en la raíz del pensamiento, el azar, el discontinuo y la materialidad (p.47-49)

“Siguiendo estos principios[...] los análisis que me propongo hacer se disponen según dos conjuntos. Por una parte el conjunto <> que utiliza el principio de trastocamiento: pretende cercar las formas de exclusión, de delimitación, de apropiación [...] Por otra parte, el conjunto <> que utiliza los otros tres principios.[...] La parte crítica del análisis se refiere a los sistemas de desarrollo del discurso; intenta señalar, cercar, esos principios de libramiento, de exclusión, de rareza del discurso.[...] la parte genealógica se refiere por el contrario a las series de la formación efectiva del discurso: intenta captarlo en su poder de afiramción[...] el poder de constituir dominios de objetos, a propósito de los cuales se podría (sic) afirmar o negar proposiciones verdaderas o falsas


[1] En su Estética de la creación verbal. “[...] todo hablante es un contestatario, en menor o mayor medida: él no es un primer hablante, quien haya interrumpido por primera vez el eterno silencio del universo, y él no únicamente presupone la existencia del sistema de la lengua que utiliza, sino que cuenta con la presencia de ciertos enunciados anteriores, suyos y ajenos, con las (sic) cuales su enunciadodeterminado establece toda clase de relaciones (se apoya en ellos, problemiza (sic) con ellos, o simplemente los supone conocidos por su oyente.) Todo enunciado es un eslabón en la cadena, muy complejamente organizada, de otros enunciados.”(258).

[2] Las negritas y los cambios en el tamaño de letra son míos.

[3] “La retórica nació de los procesos a la propiedad. Hacia el año 485 a.C. dos tiranos sicilianos, Gelon y Hieron decretaron deportaciones, traslados de población y expropiaciones para poblar Siracusa y adjudicar lotes a los mercenarios; cuando fueron destituidos por un levantamiento democrático y se quiso volver al ante quo, hubo innumerables procesos pues los derechos de la propiedad estaban confusos. Estos procesos eran de un tipo nuevo: movilizaban grandes jurados populares ante los cuales, para convencer había que ser “elocuente”. Esta elocuencia que participaba a la vez de la democracia y de la demagogia, de lo judicial y de lo político (lo que luego se llamó lo deliberativo), se constituyó rápidamente en objeto de enseñanza. (p.12)

[4] Creo que Rancière es un autor que permitiría una buena articulación:

“No hablar del asunto. Hablar para explicar que no hay lugar para contar aquello que no tiene ya valor de acontecimiento significativo. Relatar este acontecimiento que es un no acontecimiento fuera del lugar en que habría debido ocurrir: desplazar un acontecimiento, colocarlo al final, en el borde del blanco que separa el libro de su conclusión, transformarlo en su propia metáfora. La muerte de... metaforiza la muerte rey muerto en su trono: el rey muerto con el que culmina el relato no es un rey en su lecho de muerte. Es un rey instalado en su trono o sentado a su escritorio. Es allí donde está metafóricamente muerto.

La tercera persona del relato: ausencia de persona. Si yo no narro, narro de quien no está. Cara a cara del historiador presente y el rey muerto. (Y más adelante leemos:) Todo acontecimiento, en los seres hablantes, está ligado a un exceso de la palabra bajo forma de un desplazamiento del decir : una apropiación “ fuera de verdad “ de la palabra del otro que la hace significar de otro modo que hace resonar en la vida cotidiana el lenguaje de las bellas letras.. Lo re-dicho, lo dicho fuera de contexto, fuera de lugar. “

“No cuenta el contenido del relato sino el sentido de su contenido. Deja abolido todo marcamiento temporal para absolutizar , en la frase nominal, el sentido del acontecimiento : efecto todo verdad : desaparecen las distinciones de tiempos, de modo, de persona que ponen a la verdad en cuestión relativizando el acontecimiento o la posición del narrador.

El juego de lo oculto y lo visible distancia entre esa doble ignorancia. Solo hay ciencia en lo oculto. Detrás de las palabras jamás hay sino palabras, ausencia que la literatura disimula. El juego de la letra agazapada asegura que las palabras jamás son “solo palabras”. No hay palabras sin cuerpo. Puesta en reserva de la palabra y un desplazamiento de su cuerpo. Puesta en reserva de la palabra : solo ellas _las madres cuya voz se ha perdido_ podrían decirlo. El condicional sitúa la queja de las madres _esa queja que la poesía de hecho no ha ceado de imitar_ en el orden de lo inimitable. La única que podría decir el dolor está ausente, muda. Ubicado bajo el signo de lo inimitable, el contenido de la narración recibe su marca de lo verdadero. EL sujeto que no se puede imitar se vuelve el garante de lo verdadero, testigo de que una palabra tuvo lugar, de que se expresó un sentido, mudo en lo sucesivo”.